Nos llevó mucho tiempo, pero hemos encontrado lo que esperamos sea una solución satisfactoria. Encontrar una solución fiable al problema del suministro de energía solar en Cuba resultó ser mucho más difícil de lo que se pensaba inicialmente.
Nuestra primera idea fue simplemente utilizar la tecnología de las centrales eléctricas de balcón, tan conocidas aquí. Sin embargo, tras un análisis más detallado, esta opción resultó inviable. Una central eléctrica de balcón requiere una red eléctrica pública estable para funcionar. La siguiente opción fueron los llamados sistemas aislados que se ofrecen aquí, pero estos tampoco dieron resultados satisfactorios, ya que estos sistemas se basan principalmente en 12 o 24 voltios y, además, suelen implicar un esfuerzo de instalación considerable. Además, la certificación y la aprobación necesarias para el transporte de baterías suponen un verdadero reto.
En colaboración con una empresa especializada certificada y la empresa Growatt, finalmente logramos montar un sistema que cumple con todos los requisitos en Cuba y, sobre todo, con nuestros requisitos de estabilidad térmica y garantía de durabilidad y rendimiento.